Ingredientes:
4 huevos de chocolate negro, de buena calidad
180 g de chocolate blanco
200 ml de nata para montar
La pulpa de medio mango cortada en trocitos
Un poquito de agua y un poco de azúcar

Preparación:
Cortamos la parte de arriba de los huevos con cuidado de no romperlos, para ello hay tres opciones:
Calentar una plancha (una sartén también nos puede servir) y derretir el huevo un tercio, hay que tener cuidado porque se derrite muy rápidamente
Calentar un cuchillo afilado y de punta con agua caliente e ir introduciéndolo en el huevo para quitarle ese tercio superior
Como veis en las fotos mis huevos tienen una capa de chocolate muy gruesa, lo tuve muy fácil los dejé a temperatura ambiente, el chocolate no estaba duro y pude cortar sin problemas con un cuchillo afilado y de punta la parte superior
Trituramos el mango con una batidora, añadimos un poquito de agua (5 ml, no mucho más ya que queremos un puré denso) para ayudar a que se triture y un poco de azúcar si queréis restarle acidez. Guardamos el puré de mango en un tupper hasta que lo vayamos a usar
Preparamos la mousse: derretimos el chocolate blanco en el microondas, en tandas de 20 segundos para evitar que se queme y lo dejamos atemperar
Montamos la nata, una vez lista añadimos la mitad al chocolate y removemos con movimientos envolventes
Incorporamos el resto de la nata y terminamos de remover con una espátula con cuidado de que no pierda aire
Vertemos esta mezcla en los huevos hasta el borde (podéis ayudaros de una manga pastelera si queréis, pero con una cucharita pequeña se rellenan sin problemas limpiando el borde con un papel limpio) y en los vasitos, refrigeramos un mínimo de 6 horas